miércoles, 14 de septiembre de 2011

El grito de pericles

El camino al abandono es algo tan tentador, tiene la ventaja de la facilidad. Que más simple que dejarse librado al tiempo para que este nos consuma día a día a y nos guie por el camino de la ruina. Se dice que la gran lucha del hombre es superarse continuamente para alcanzar la felicidad o la plenitud, yo discrepo, creo que la real pelea es intentar continuamente no tentarse por el simplismo del abandono.

Siempre es más fácil encontrar motivos para justificar el alejarnos de todos y de nosotros mismo, mirarnos al espejo y ver la realidad que queremos creer, esa realidad que es más fácil de afrontar ya que en la misma nosotros no valemos lo que valemos y no somos quienes somos. La culpa es de otro y nunca nuestra, que más falaz que eso, si los culpables de nuestro sufrimiento fuesen los otros entonces la solución estaría en enfrentarlos. Pero no lo hacemos porque dentro nuestro sabemos que nos mentimos, que buscamos demonios para justificar nuestra necesidad a la autodestrucción, a la soledad y la pena.

Como antes lo dije la guerra es diaria, tratamos de pelear contra la facilidad del abandono, no es simple pero creo que vale la pena hacerlo, pues de cada batalla ganada podemos conseguir aunque sea por solo unos segundos una verdadera sonrisa.

lunes, 25 de julio de 2011

Tiempo


Que es la vida de un hombre en el sin fin del tiempo? Como se hace para significar algo? De qué manera puedo al día de mi muerte saber que mi vida valió la pena?

Muchas horas de sueño eh dedicado a pensar estas preguntas y al día de hoy no tengo respuestas solo sospechas de las mismas. En lo infinito del tiempo mi vida es solo un suspiro, pero eso no me aterra, se que el paso de cualquier mortal es rápido pero está solo en uno darle valor a esa corta cantidad de horas que nos ah sido otorgada en este plano.

Como saber si mi vida algo ah significado, no lo se, pues la verdad es relativa y el significado de las cosas lo dan los terceros que presos de su silencio son quienes otorgan el valor a las palabras. Pero creo que esta en uno otorgarle a cada dia ese poco de esfuerzo para hacerlo único y valedero de nuestros recuerdos, transitar en este camino que llamamos vida de la manera que nosotros consideremos adecuada y con la bandera de nuestros principios y valores al frente de nuestro barco contra las mareas de las dudas y los secretos. Si no dudamos creo que al final de nuestro tiempo podremos decir que haber vivido valió la pena, que nuestras lágrimas y sudor dejan a quienes queremos el recuerdo de alguien que vivió bajo sus reglas.

Tres preguntas que quitan el sueño, que golpean la puerta intentando ganar espacio y que en realidad no merecen nada pues la verdad es relativa y nunca seremos consientes de nuestra valía mas la misma será dispuesta por quienes quedan, en fin vivir como mejor nos salga es siempre digno y aunque sea, los que nos quieren siempre nos recordaran en un grato silencio de alcoba.

domingo, 12 de junio de 2011

El reflejo de la nada

Entre las calles tu imagen se desaparece en un brillo apagado, nunca fuiste más que un espejismo de deseos truncos y vacíos. Los anhelos de los hombres son monedas de cobre que bailan en tu bolsillo esperando ser gastadas en un día de compras que nunca sucederá. Señora de ensueños que ríes socarronamente de tu propia miseria. Que espejo mostrara tu verdadero reflejo para que puedas llorar ante la verdad.

Sonrisas veloces vuelan rápidamente de tus labios, esa es tu naturaleza, el simple facilismo de los miedos. Jamás peque de cobardía y jamás lo hare, porque al final del pasillo no soy yo quien llora y tu quien ríe. En el sin fin del tiempo jamás tendré de que arrepentirme y sé que tú nunca podrás tener la misma suerte, pues tu corazón no late y tu alma se marchita en los días de las apariencias que nada valen. ¿Quién ríe en verdad?


miércoles, 25 de mayo de 2011

Porqué

Otro día abriendo los ojos preguntando cual es el motivo de despertarme, una enorme melancolía me consume segundo a segundo y no logro comprender el porqué de mi tristeza. Quizás será la normalidad de mi vida que amenaza en convertirme en otro ciervo que agacha la cabeza temerosa de un castigo más allá del dolor físico o quizás el simple hecho de que no soy más que otro cobarde que por miedo de prefiere ocultarse en un sin fin de excusas temeroso de que lo vean cuando su sueño más grande es que alguien sepa que existe.

Anhelo castigarme, cortar mi piel y drenar mi sangre para aliviar la pena, pero soy tan cobarde que me aferro a esto que llamo vida por más miserable que sea. No me atrevo a irme y mucho menos a golpear esa puerta que esconde las respuestas que tanto miedo me da escuchar.

Soy Pericles el cobarde, ni más merezco ni menos espero, pero esperar de quien si al fin y al cabo nadie sabe que existo y todo vuelve al principio, a la misma pregunta que me aqueja. Todo gira alrededor de porqué.

domingo, 22 de mayo de 2011

Tirano

Otro eterno momento más solo sirve para recordarme el por qué antes era feliz, no nací para el bienestar y mucho menos para la comprensión. Mi realidad duerme en el exilio, alejado de toda vida y sumido en mi caos de alborotadas ideas.

Día, tardes y noches no despiertan en mí esas emociones que descansan en los corazones de aquellos que son, pues no soy ni nunca fui. Un suspiro del invierno mueve hojas y mi aliento cansado de tabaco inmaculado no alcanza ni para empañar esa ventana que mira hacia el interior de mí ser de máscaras de teatro.

Aleteando en las sombras de ilusiones de antaño esa fiera asecha, cautelosa, el momento para atacar, devorando así todo aquello que una vez se conoció como alegría y transformándolo en el derroche de los dioses.

Pericles me han llamado mis padres y de mi nombre no reniego. Odio a los dioses por en quien me transformaron, Zeus que con tu rayo maldito me condenaste juro que no descansare hasta que te quite del conocimiento de los mortales y descanses derrotado solo en mi simple recuerdo.


lunes, 16 de mayo de 2011

Pericles

Como me molesta este inconformismo absoluto que sucede a cada uno de mis pensamientos y acciones. A cada momento las sucesivas imágenes de pirámides disueltas transforman mis seguridades en contorciones desesperadas de pies que pisan humo.

Donde quedaron mis años de seguridad, esa imaginable aunque no real inmortalidad física y psíquica que pensaba eterna. Quizás sea el tiempo quien robo mi dominio juvenil. Cuál es la causa real de mi fatiga no lo sé, solo puede ver el resultado de tan asqueroso malestar y mis ojos ya me duelen de tantas lagrimas derramadas.

Esta desesperanza amenaza consumirme y quizás lo haga, pero que puedo hacer si las sombras de mis miedos más profundos ya llegaron a la sima. El momento ya paso y todo queda atrás, quizás algunos estamos condenados a vivir en la tristeza o simplemente no tenemos suerte. Dirán algunos la suerte la crea uno mismo, pero para mi suerte y determinación duermen en camas separadas.

Aquí termino mi día y quizás mañana contemple otro, pero quien sabe quizás mañana quiera seguir durmiendo y levantarme en una semana para comprobar si algo ah cambiado.